Lara Magdaleno ya nos había regalado dos joyas de la literatura de montaña. Con «Un extraño en los Alpes», el humor, la montaña y la ciencia ficción van de la mano recorriendo los entresijos de los Alpes. Después llegó «Montañas probables», donde la montaña se hacía poesía; y ahora mezcla novela y ensayo para volver al humor, a la crítica y la reflexión con este título tan revelador.
Conversamos con Lara Magdaleno sobre esta nueva obra en la que lo absurdo y lo poético conviven, donde la ironía se vuelve una herramienta para pensar y el humor un modo de resistencia ante la masificación, el mercadeo y la pérdida de asombro.
.- Ya son tres los libros publicados en apenas tres años ¿te esperabas el éxito de tu primera novela, Un extraño en los Alpes, y la prolífica carrera que le ha seguido?
Para nada, y es una verdadera satisfacción, sobre todo porque Un extraño en los Alpes sigue funcionando y tiene un público muy amplio, incluso con una acogida interesante entre lectores adolescentes. El segundo libro, el poemario Montañas probables, fue mucho más arriesgado y aunque tiene una audiencia más reducida, ha tenido una acogida muy favorable. Espero que Instadrama alpino siga la estela de sus predecesores y se posicione en las mochilas de muchos lectores.
.- Un extraño en los Alpes era una novela de humor, en Montañas probables te adentraste en la poesía, ¿Cómo definirías Instadrama alpino?
Instadrama alpino podría definirse como un híbrido entre novela y ensayo. Tiene una importante carga de humor y de ironía, pero el objetivo es la reflexión acerca de los temas que plantea (masificación de cumbres, mercadeo de montañas, contaminación…).
.- Esa parte de reflexión acerca de estos conceptos que mencionas que rodean a las montañas y a la sociedad de ahora, ¿había algún aspecto que para ti fuera imprescindible retratar?
Todos los temas que la protagonista plantea en sus reflexiones pertenecen a la actualidad de las noticias de montaña, con argumentos a veces espeluznantes, pero que por desgracia se normalizan de tanto repetirse. He recurrido a diferentes enfoques del problema (ficción, filosofía o ciencia), amalgamados con humor, para intentar mirarlos desde otro punto de vista y que cada lector aporte el suyo para enriquecer la observación.
.- Como dices humor no le falta a esta obra… ¿Qué representa el humor, lo absurdo, incluso lo sicodélico para ti y tu escritura?
El humor ha sido fundamental para abordar el drama de algunos temas tratados. Si a través del humor, de la idea esperpéntica, de elevar al enésimo absurdo una cuestión, consigo una reacción emocional en el lector (la risa, ya sea de felicidad o de tristeza), tal vez la reflexión cale un poco más hondo, ya que se acompaña de algo que sentimos al leer sobre tanto drama instantáneamente retransmitido.
.- La virtualidad también está muy presente de diferentes maneras concretamente la IA ¿Qué significa para ti y cómo crees que puede impactar en el mundo de la montaña?
Que los avances de la tecnología han llegado a la montaña para quedarse es un hecho, y todo lo que implique mejoras en la seguridad, bienvenido sea. He llevado al límite del absurdo a los asistentes virtuales para mostrar que en la montaña estos algoritmos no van a sacarnos las castañas del fuego. La montaña exige unos mínimos de responsabilidad, autosuficiencia y capacidad de gestión de los incidentes que se puedan producir. En medio de una pared, en una expedición, en una cueva o en un barranco no siempre vamos a poder decir «Alexia (por usar el nombre de la IA de la novela), sácame de esta».
.- La masificación en las montañas también se nombra desde una mirada crítica.
Crítica pero nostálgica. Para Ana, la protagonista, subyace una melancolía por lo que se está perdiendo de la magia que rodeaba a lugares que fueron fascinantes por lo inaccesibles. Hoy, masificados, sucios, tal vez incluso ruidosos… quizá han perdido parte de ese magnetismo.
.- ¿Qué te ha resultado lo más complejo a la hora de escribir Instadrama alpino? ¿Qué nuevas experiencias has tenido escribiendo?
La parte más compleja ha sido la forma de la historia. La idea inicial surgió de varios artículos a modo de reflexión acerca de las cuestiones expuestas anteriormente. Pero los artículos, en su conjunto, no funcionaban como un todo articulado por lo que tuve que crear una historia, la de Ana y Emeterio, los dos alpinistas protagonistas, para poner al servicio de su aventura las reflexiones creadas. Por tanto, este libro se ha escrito dos veces y probablemente lo más complejo ha sido tener que renunciar a algunos textos que no se integraban en el nuevo relato. Ha sido una experiencia triple, de creación, de disección y de síntesis.
.- Ana y Emeterio se caen en una grieta… Ella pierde parcialmente la memoria ¿Qué sentido tenía para ti esta premisa?
Que pudiera sorprenderse hasta la incredulidad. Nos hemos acostumbrado tanto, por ejemplo, a ver colas de ascenso a los ochomiles, que aunque nos duela, cada vez nos sorprende menos. Para impactar a Ana había que borrarle cualquier recuerdo y opinión previa. Su amnesia (y la de su compañero) le permite la creatividad de imaginar un mundo diferente y esperpéntico con los ingredientes que recibe en formato noticia.
.- Si tuvieras esa «amnesia parcial» que sufre la protagonista ¿qué no querrías que se te olvidara?
Qué pregunta tan compleja…centrándome en la parte literaria, me gustaría no olvidar a los personajes que tantas satisfacciones me han dado: Grivell Dru, Simond, Ana, Alexia … ni a los lectores que los han acogido. De la montaña no querría olvidar ninguna de las emociones vividas en los lugares que he transitado, buenas y malas, porque componen parte de los cimientos de lo que soy.
.- En ocasiones has expresado que escribir para ti es como un bálsamo… más allá de las dificultades de la vida. Y la montaña ¿también la experimentas como un refugio, espacio de restauración?
Efectivamente, la montaña es la vida con sus dificultades y éxitos, pero también es un lugar sanador por el contacto con la naturaleza o por las emociones que genera. ¿Quién no se ha impresionado en una cumbre tras un duro ascenso? Hay muchos momentos de soledad en la montaña, de introspección, (escalando, descendiendo un río, afrontando una ruta con nieve…), muy necesarios.
.- Desde el principio de tu carrera literaria has recibido diferentes apoyos, personas a las que admirabas que han creído en tu obra ¿Qué ha supuesto esto para ti?, ¿crees que es esencial el apoyo y el reconocimiento en esta tarea de escribir?
El apoyo para mí ha sido fundamental: desde las personas que componen el grupo editorial y que conocen a la perfección su oficio y el sector literario, a los lectores anónimos, los presentadores en las charlas y presentaciones de los libros, pero también el apoyo de personas reconocidas en el mundo de la montaña y la comunicación, todos ellos han acompañado la solitaria tarea del escritor y a todos estoy inmensamente agradecida. Ese apoyo es necesario porque siempre hay momentos de flaqueza, ratos de página en blanco, sequía de ideas, callejones de relatos sin salida, «brujulazos» en la historia…y en esas situaciones esa cordada de personas ayuda a salir de esos bloqueos. Por otra parte, el apoyo que supone que figuras de referencia en la montaña apoyen tu obra es una bombona de oxígeno para los libros. En mi caso, una persona fundamental ha sido Sebastián Álvaro, fan declarado de Un extraño en los Alpes, firme defensor del riesgo del binomio poesía y montaña con Montañas probables y en Instadrama alpino, escritor de un prólogo magnífico que viste de gala la historia.

