Era enero de 1959, en pleno invierno ruso, cuando un grupo de montañeros emprendió un trekking en los Urales. El 1 de febrero, diez días después de la partida, montaron el campamento para pasar la noche en la ladera oriental de la montaña de Holatchahl. Aquella noche, un suceso desconocido hizo huir a los jóvenes en medio de un frío glacial. Semanas después, el equipo de rescate encontró los cuerpos sin vida de los 9 montañeros, dispersos y alejados más de 1 kg de las tiendas, a medio vestir. Algunos boca abajo, otros acurrucados, abrazados unos a otros. Todos estaban descalzos.
La investigación de los hechos y sus causas acabó con una sencilla frase: los hechos ocurrieron por una poderosa fuerza desconocida. Para el autor, sin embargo, lo que quedaba claro era un hecho simple y desgarrador: durante los más de cuarenta años siguientes, los familiares y amigos de los 9 jóvenes solo contarían con aquel críptico resumen para explicar el comportamiento hermético de su gobierno y las desgarradoras muertes de sus seres queridos. Pero la gran pregunta era ¿qué pudo haber obligado a los nueve jóvenes a abandonar la protección de su tienda?
Dead Mountain es un profundo trabajo de recopilación, investigación y búsqueda, un retrato fascinante de la época soviética que se entreteje con maestría combinando tres narraciones: por un lado, la reconstrucción de los últimos días de los jóvenes desaparecidos; por otro, el seguimiento de las operaciones de rescate y de investigación; y por último, el estudio de los hechos por parte del autor a la luz actual y su propio recorrido cuando, en el invierno de 2012, se dispone a seguir los últimos pasos del grupo de Diátlov, con un objetivo: recomponer el rompecabezas de los verdaderos hechos encerrados en este misterio ruso, que tenía ya medio siglo de antigüedad.
Donnie Eichar hace un retrato de quiénes eran esos desconocidos y poco a poco, el relato se convierte en una historia no solo de misterios y muerte, sino de personas, dolores y sueños.

