Arnaud Petit, escalador profesional y guía de alta montaña, descubrió la escalada en familia antes de ganar la copa del mundo en 1996.
A partir de ese momento recorrió el planeta junto a su compañera Stéphanie Bodet con la finalidad de escalar paredes míticas (El Capitán, Torres del Trango, Salto del Ángel) y abrir nuevos itinerarios, algunos de los cuales se han convertido en clásicos.